El Rey propondrá a los partidos elegir presidente mediante el juego de las sillas musicales

circozuelos

La paciencia de nuestro monarca parece ser que ha llegado al límite y según los chismosos oficiales de palacio el Rey está hasta la mismísima corona de que los grupos políticos lleven mareándolo desde las pasadas elecciones. Que se dice pronto pero aquello fue antes de Navidad y llegados casi a la Semana Santa seguimos teniendo que aguantar día tras día un bochornoso espectáculo donde los de siempre y los que aspiran a ser los de siempre juegan una partida de tute con nuestros votos (bueno, con los vuestros) con el único fin de conseguir un considerable trozo de pastel parlamentario y poder pasar de una vez a la segunda y esencial parte del asunto, dormirse en los laureles y pillar lo que se pueda.

Lo que más parece molestar del asunto a nuestro soberano no es este teatrillo de trileros sino el hecho de que tanta dilatación en los plazos de investidura está reduciendo considerablemente el tiempo del que dispone para su abultada agenda de Jefe de Estado. Así, después de haber visto como todos sus colegotes desparramaban en Baqueira en Navidad mientras él se aguantaba los bostezos delante de Patxi López ahora su Majestad se huele que se va a perder también todos los botellones de Semana Santa. Esto es algo por lo que el Rey no está dispuesto a pasar y mucho menos nuestra Reina, a quien esta merma de vida social estaría afectando incluso más que a su esposo. No es difícil imaginarse la escenita palaciega. El marido diciendo que no puede salir de tapeo el juernes porque tiene que reunirse el viernes por la mañana con Rajoy y su mujer protestando con la parrafada habitual en estos casos: “yo no me quiero meter en tu trabajo perooooo…..es que siempre le toca al mismo, ¿no hay otro en todo el reino que pueda ir a esa reunión? nooo claro, tienes que ir tú…eres el más tonto de toda la corte”.

Llegados a este punto el Rey ha convocado una reunión extraordinaria con los portavoces de los grupos políticos para poner sobre la mesa una propuesta de investidura express. Ésta consistiría en el conocido juego de las sillas musicales. Tres sillas y los cuatro aspirantes a la presidencia danzando alrededor bajo los acordes de una tonadilla aún por determinar (nosotros desde aquí proponemos “El Congreso de los Ratones” de La Polla Records) hasta que la música pare y haya codazos, mordiscos y collejas por no quedarse sin asiento. Lo mismo que ahora pero con música vamos. Así, como mucho en diez minutos y por eliminación ya tendríamos nuevo presidente y nuestro monarca podría descansar de tanto trajín y dedicarse a las tareas propias de la corona como….mmm…..eeeh….bueno, a lo que sea que hace cuando no está de viajecito oficial.

Tío Willis
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