San Juan de Dios celebra el Black Fraile con precios de locura

circozuelos

Renovarse o morir. Eso es lo que han debido pensar este año en el Centro San Juan de Dios si nos atenemos a la promoción con la que nos han sorprendido en este ya famoso cuarto viernes de noviembre conocido como Black Friday.  Sumándose de manera inesperada a esta nueva moda consumista en San Juan de Dios le han dado un toque personal al asunto lanzando una campaña en todas sus redes sociales con el hashtag #blackfraile. La campaña consiste en un puñado de promociones en todos sus servicios durante el próximo mes. Su oferta estrella es la rebaja del 50% para todos los nuevos ingresos y en cuanto a los tratamientos cabe destacar también su 2 x 1 en síndromes y trastornos. Además amplían la financiación de todos sus servicios hasta los veinticuatro meses sin intereses a excepción de los afectados por trastorno bipolar a los que se les seguirá exigiendo que paguen todo al principio.

No cabe esperar aglomeraciones a las puertas del centro pues el tratamiento de la salud mental no es algo que se suela hacer por capricho sino por necesidad y cuando toca. Pero sin duda lo que pretenden en el departamento de marketing de San Juan de Dios con esta campaña es dar un paso hacia delante y posicionarse frente a la competencia tratando de adaptarse a este mundo cambiante donde a veces más vale ser el primero que ser el mejor.

¿Es cosa nuestra o se nos ha ido de las manos un poquito esto del Black Friday? Hace cinco años esta movida solo le sonaba a los yankis y a cuatro frikis pajeros pero a día de hoy y gracias al abrumador bombardeo mediático hasta mi abuela tiene señalado este día en el calendario para tratar de pillarse una manta eléctrica baratita en Aliexpress. En un principio solo eran las grandes superficies las que se lanzaban a la arena de los jugosos descuentos pero poco a poco se han ido sumando todo tipo de negocios y no nos extrañaría que incluso el chatarrero lanero tenga promociones especiales reservadas para hoy. No seremos nosotros quienes critiquemos esta penúltima moda consumista, cada uno es libre de hacer con su dinero lo que le plazca. Tampoco vamos a denostarla solo por el hecho de haberla importado, como tantas otras cosas, de los Estados Unidos. Cuando escuchamos críticas de este tipo, ya sea por el Black Friday, por Halloween o por alguna otra movida poco autóctona, no podemos evitar recordar que ya está aquí la Navidad….y que nosotros sepamos Jesucristo no era precisamente de Burgos.

Tío Willis
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